El hombre que odiaba la política y repetía: “No voy a mentir ni a manipular”Economía 

El hombre que odiaba la política y repetía: “No voy a mentir ni a manipular”

Joaquín Mollá es budista, se fue a vivir a Miami cuando el kirchnerismo le puso el cepo al dólar. En 2009, comenzó a trabajar con Mauricio Macri, aunque no quería y siempre repetía: “No me gusta la política, no estoy dispuesto a mentir”. Llegó de la mano de Andrés Gómez, cuando era asesor de comunicación estratégica de Cambiemos. Se conocían porque Gómez había sido su cliente en La Nación y en la revista Rolling Stones.

Hizo la campaña de la Ciudad en 2011, la legislativa de 2013 y todas las de Macri. Siempre dijo que Marcos Peña es “uno de los tipos más brillantes” que vió en su vida. El Jefe de Gabinete es su principal interlocutor en el Gobierno, y también trabaja estratégicamente con Santiago Nieto y el ecuatoriano Durán Barba. Su plan era llegar hasta 2011, pero entabló una relación con el presidente, que hasta le recomendó a Cristina, su maestra budista. Se considera un puente entre Macri y esa filosofía.

Considera que Macri tiene una misión real que cumplir en este mundo y es ayudar a la gente. Cuando Veintitrés le preguntó en 2015, cómo se iba a sentir si “vendiera a un candidato que terminara como Fernando De La Rúa”, sostuvo que “yo les dije que no iba a manipular, me quedé porque le creo. Macri no es De la Rúa, Mauricio es un tipo con criterio, brillantez, estoy convencido que hará un gran cambio. Creo que la campaña del miedo generó en mucha gente miedo y ahora se van a empezar a relajar”, decía confiado en aquel reportaje de hace tres años y medio. Su clave para ganar las elecciones fue simple. “Ellos subestimaron el timbreo, ir a las casas, el contacto uno a uno. Volvimos a lo básico, a sentarnos con la gente y escucharla”, decía Mollá.

Articulos relacionados