Marketing sensorial: no sólo para tus ojosEconomía 

Marketing sensorial: no sólo para tus ojos

El cerebro recuerda 1 por ciento de lo que toca, 2 por ciento de lo que escucha, 5 por ciento de lo que ve, 15 por ciento de lo que degusta y 35 por ciento de lo que huele.

Definido como un conjunto de técnicas que son empleadas para alcanzar a los sentidos de los consumidores e influir en su comportamiento, a partir de los atributos de la marca y la forma en que hace sentir a los clientes, el marketing sensorial desafía la creatividad de las empresas.

No es una herramienta nueva pero gana vigencia a partir del concepto de marketing de experiencia que tanto enciende la mecha entre las generaciones actuales de consumidores. Con la expansión del e commerce y el contacto remoto con las empresas, la visita del cliente a los locales es una oportunidad invaluable para reforzar con eficacia las marcas y fidelizar al público. Las tácticas de marketing sensorial pueden ser entonces de gran utilidad.

Según un informe de la publicación merca2.0 que cita documentos compartidos por la Universidad de Sevilla, el marketing sensorial también cumple funciones como: aumentar la eficacia en la comunicación, maximizar la experiencia de compra de los consumidores, mejorar la imagen de marca agregándole valor y captar la atención del consumidor.

Consejos y casos

La publicación destaca que puede aplicarse a todo tipo de productos, no sólo a los más obvios como el café, y menciona algunos consejos para su aplicación. En primer lugar, ser emocional: mientras más profunda sea la conexión emocional que se logre detonar con los consumidores, mayores serán las posibilidades de que recuerden a la marca. Además, buscar formas de incorporar el sentido del olfato: los colores placenteros pueden mejorar el estado de ánimo de las personas un 40 por ciento. El tacto puede que sea el más fácil de capitalizar para las marcas: por ejemplo, trabajando con texturas ya sea integradas en las piezas físicas compartidas con los consumidores o, yendo más allá, garantizando que los productos se sientan bien en las manos de los consumidores.

Entre las marcas que experimentaron con estas técnicas, según recopila Harvard Business Review, está Dunkin Donuts es una de ellas. En su momento, la marca desarrolló en el exterior una campaña donde en cada ocasión que sonaba un jingle en el transporte público, un atomizador liberaba un aroma a café, con esta acción la compañía incrementó un 16% el numero de visitas a los locales cercanos a las paradas de colectivo y las ventas subieron ahí 29 por ciento.

McDonalds, en tanto, para la campaña titulada “Momentos de alegría” realizada en varias ciudades del mundo, jugó con el sonido, particularmente con el característico jingle de “Im lovin it” de la marca. Instaló asientos similares a un piano en las paradas de bus y cuando uno se sentaba sonaba una tecla: la idea era recrear el tema.

Café Caribou también pensó en la parada de bus y jugó con el tacto y el olfato. En este caso, el refugio tenía forma de un horno gigante que daba calor a los que esperaban, acompañado de un aroma a café. Había imágenes de sandwiches con un relieve que permitía sentir la textura del pan tostado.

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