Bernardo Monk despide el año en el Caff con una propuesta tanguera atípicaEspectáculos 

Bernardo Monk despide el año en el Caff con una propuesta tanguera atípica

El compositor y saxofonista Bernardo Monk, quien viene forjando un camino personal en el tango, cerrará un año intenso con un concierto que ofrecerá este sábado a las 21 en el Caff, donde junto a su orquesta hará eje en sus dos últimos trabajos, “A toda orquesta” (2014) y “Atípico” (2018) -nominado este año a los Grammy Latinos-, en los que buscó crear “una música que sea ineludiblemente de Buenos Aires”.

Luego de haber tocado jazz y otros estilos y tras dedicarse a indagar en el sonido del instrumento en el tango, Monk creó una formación integrada por 12 músicos de la escena actual, junto a la que tocará mañana en Sánchez de Bustamante 772, Capital Federal, mostrando una propuesta con piezas propias que, según descubrió el músico, tienen “un poco de tradición, un poco de vanguardia y un poco de experimentación pero desde un legado muy respetable”.

“Si bien lo rítmico es lo que lo mantiene dentro de un espectro tanguero, hay elementos que provienen de otras músicas como el factor de la improvisación. No deja de ser un lenguaje poco habitual, hasta el modo de concebir las melodías fue diferente. Las armonías y las melodías oscilan entre el tango y el jazz, están en el límite, van y vienen entre los dos géneros, generan un especie de área común”, expresó en charla con Télam Bernardo Monk.

En esta presentación porteña, Monk (saxos alto y soprano, voz, composición y arreglos) estará acompañado por Matías Grande, Juan Bringas, Lucía Herrera, Damián González Gantes y Elena Buchbinder en violines, Scott Moore en viola, Paula Pomeraniec en cello, Daniel Ruggiero, Bruno Ludueña y Manuel Momo en bandoneones, Adrián Enríquez en piano y Martín Wainer en contrabajo.

Este mes su disco “Atípico” estuvo nominado al premio Grammy Latino 2019 como mejor álbum de tango, junto a Daniel Binelli y Nick Danielson, Enrique Campos y Pablo Ziegler Chamber Quartet y el Quinteto Astor Piazzolla, que se llevó el galardón.

En cuánto al significado que tiene para él este tipo de distinciones, expresó: “Son cosas muy importantes que vienen en el camino, pero mi premio principal es poder hacer la música que yo tengo en mi cabeza, que haya grandes músicos que la quieran tocar y que venga gente a mis conciertos”.

Nació en Buenos Aires en el seno de una familia de músicos, comenzó a estudiar saxo a los 14 años. Luego se abocó a la inclusión del instrumento en el género y escribió dos libros sobre el tema, lo que lo llevó a convertirse en un referente de muchos jóvenes instrumentistas.

Luego se abrió a la composición y afirmó que “si bien en otros discos trataba de demostrar que se podía tocar tango con un saxo”, en sus dos últimos trabajos al frente de la orquesta “lo que me interesó es la identidad porteña de la cosa”.

En el 2000 se graduó como Músico Profesional en la Escuela de Música Contemporánea de Buenos Aires donde obtuvo una beca para continuar sus estudios en Berklee College of Music de Boston, en Estados Unidos.

Su carrera en Boston le llevó tocar junto a Oscar Stagnaro’s Perú Mestizo y Tito Puente Jr., Sol y Canto, entre otros. En 2004, junto con el pianista Octavio Brunetti, ganó el primer premio en el Concurso Internacional de Tango de Nueva York en la categoría “Dúo”.

En la escena del tango, grabó y actuó junto a artistas como Néstor Marconi, Víctor Lavallén, Daniel Binelli y Horacio Molina.

Télam: En la actualidad hay muchas propuestas que desde diferentes estéticas se dedican a hacer tango nuevo. ¿Dónde te ubicarías dentro de esa escena?
Bernardo Monk: Se habla mucho del tango nuevo, para mí es un legado, lo que hacemos hoy es llevarlo a un siguiente generación, que yo haga un estilo intacto de otro período no le suma nada al género porque ya se hizo muy bien y no me va a salir. Mi homenaje al tango es hacerlo como yo lo escucho íntimamente después de haberlo estudiado en su formato.

Todo me parece respetable, pero pienso que desde el punto de vista de una evolución del tango la filosofía para mí es esta.

T: Forjaste un camino en el tango como saxofonista, ¿hoy se puede decir que estás dedicado a la composición?
BM: Hice una serie de seis capítulos en el 2016 y escribí dos libros sobre este tema. La idea fue abrir un poco el panorama poniendo. Lo que hago cuando me refiero al saxofón en el tango es poner la lupa en un solo elemento de lo que yo hago, no esta muy abordado, le es muy útil a mucha gente. Fue una búsqueda muy personal. El género se ha ido expandiendo en cuanto a sus límites tímbricos, pero también la existencia de referencias ayuda mucho.

Ahora me estoy ocupando más desde el punta de vista del compositor que de saxofonista.

Articulos relacionados