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La orden de Cristina Kirchner para los propios y la disputa cordobesa entre Juan Schiaretti, Horacio Larreta y Juez

No funcionan

Cristina Kirchner volvió a arremeter este lunes, en el acto en la CTA, contra la administración de Alberto Ángel Fernández con críticas a la (fallida) lucha contra la inflación, denunciando un “festival de importaciones” en su propio gobierno y emprendiendo una cruzada fuerte -al hablar de los planes sociales- contra el Movimiento Evita, la agrupación de Fernando “Chino” Navarro y Emilio Pérsico. La vicepresidenta, como se ha contado en esta columna, está activa políticamente full time y habla con ministros, secretarios de Estado, gobernadores e intendentes, a quienes les pide datos de la economía y ausculta el termómetro social de cada distrito. Por eso, no sorprendió que hiciera una minuciosa referencia a Guillermo Michel, el flamante titular de la Aduana, quien se reunió con Sergio Massa y Máximo Kirchner antes de asumir en ese trascendental organismo. “Hay que generar percepción de riesgo, que vean que no es tan fácil robarse los dólares”, fue la frase que circuló en esa mesa, donde se habló de la evasión, algo en lo que puso el acento la vicepresidenta en Avellaneda. Pero tras el sacudón (público) a la Casa Rosada que propinó Cristina este lunes, la jefa de los K no solo parece haber puesto el ojo en el campamento albertista sino que hizo un apercibimiento (privado) a la tropa propia. Días pasados, en una reunión con varios de sus fieles colaboradores, agitó su mano derecha como quien pide celeridad y lanzó: “Estos no hacen nada bien. ¡Pero que le metan los nuestros también, eh!”. La advertencia de la jefa del campamento cristinista fue para hacer saber algunas disconformidades con el desempeño de quienes, por el lado del cristinismo, manejan las principales plazas de ese sector en el Gobierno, reclamando así, resultados por parte de las cabezas de los organismos que están en mano de La Cámpora o de quienes responden directamente a la titular del Senado. La preocupación de la vicepresidenta es cada vez mayor respecto de la suerte del peronismo en el próximo año electoral, con ojo específico en la provincia de Buenos Aires. Todos unidos ¿triunfaremos?

Plenario de la CTA en Avellaneda. Cristina Kirchner, Hugo yasky y Jorge Ferraresi. Foto German Garcia Adrasti

Axelito

Cristina Kirchner no suele dejar nada librado al azar en sus discursos. Por eso, varios participantes del acto del último lunes tomaron nota de las tres veces que la vicepresidenta nombró a su gurú económico: “Como charlamos con Axel”, dijo dejando claro que su visión y lectura de la economía siempre hace base en sus intercambios con el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Los curtidos hombres y mujeres del Conurbano allí presentes comprendieron que la estima de CFK se mantiene intacta con su ex ministro, quien pretende ir por la reelección. Algunos de los presentes, que trabajan para poder competir por ese cargo, comprendieron que no les será fácil poder correrlo a Kicillof de esa carrera. Incluyendo a Máximo Kirchner, quien prefiere para esa carrera a Martín Insaurralde. ¡A sus rincones!

Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Máximo Kirchner en Lomas de Zamora. Foto: Andrés D’Elia

Cordobesismo

La pelea política de 2023 abre muchos interrogantes en la oposición, fundamentalmente en Juntos por el Cambio donde las disputas por las candidaturas arrancaron bien tempranito. No es excepción de eso la crucial provincia de Córdoba, la que resultó clave en 2015 para la victoria presidencial de Mauricio Macri. Por eso, son varios los que miran con atención qué posición tomarán en esa alianza opositora respecto del actual gobernador. Juan Schiaretti no irá por la reelección y se abre un interrogante sobre su sucesión, donde al día de hoy, Martín Llaryora -intendente de la ciudad de Córdoba- pica en punta para ser el candidato a sucederlo en la Gobernación. Y el actual mandatario provincial ha comenzado a dar señales de que jugará en la pelea presidencial, encabezando o bendiciendo a alguien para lanzar una alternativa política, que podría terciar en la competencia entre JxC y el Frente de Todos.

Larreta y Schiaretti, en 2015. Archivo Clarín

El temor de algunos de los cordobeses cambiemitas es respecto de la relación aceitada entre Horacio Rodríguez Larreta y Schiaretti, pues en tierras mediterráneas algunos ven la chance de algún acuerdo de “no agresión” entre el larretismo y el schiarettismo. De ser cierta esta especie, el principal perjudicado por eso sería Luis Juez, quien hoy se cree con las mayores chances de competir y terminar victorioso por la gobernación cordobesa. ¿Habrá lío en puerta? Soy cordobés, me gusta el vino y la joda.. Y lo tomo sin soda porque así pega más, pega más…

​Bono Vox

El senador Martín Lousteau estuvo ausente del país los últimos días, pues fue invitado a participar de diferentes debates en el Festival del Libro de Dublín en Irlanda. Allí, compartió mesas con economistas destacados sobre la inflación en el mundo, discutió con especialistas sobre la situación después de la invasión de Rusia a Ucrania y hasta se encontró con militantes de su fuerza Evolución que estudian en la zona. Todo iba bien hasta que abordó el vuelo de Lufthansa rumbo a Buenos Aires con escala en Frankfurt. La empresa -que recibió un subsidio de 10 mil millones de dólares del estado alemán luego de la pandemia- demoró tanto el primer tramo que obligó a los pasajeros a perder la conexión. Ya era de noche en Frankfurt cuándo los pasajeros (entre los que estaba Lousteau) deambulaban sin respuesta por el gigantesco aeropuerto, pasando horas sin información y sin equipaje porque las oficinas de Lufthansa cerraron. Un único y servicial empleado pedía disculpas e intentaba ubicar a la gente en un hotel a 30 minutos para poder dormir esa noche. El senador porteño partió a descansar sin su equipaje, a la espera de la reprogramación de un vuelo previsto para 48 horas después. Un inconveniente que no le quitó a Lousteau la emoción de poder haber acompañado al líder de U2, Bono, en la lectura de fragmentos de su libro inédito en el Pub Finnegan’s de Dublín.. Hello, hello, I’m at a place called Vertigo..

Lanzamiento del Movimiento Educativo Scholas Occurentes en un encuentro con jóvenes: Martín Lousteau, de traductor de Bono Vox. Foto: Victor Sokolowicz

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