sábado, 30 agosto, 2025
InicioEconomíaLa economía llega a las elecciones bonaerenses con más luces rojas que...

La economía llega a las elecciones bonaerenses con más luces rojas que verdes

A una semana de las elecciones bonaerenses la economía llega con más signos de debilidad de los que el gobierno querría. Un repaso por los principales indicadores arroja un semáforo con más luces rojas que verdes y alguna advertencia en amarillo.

En el arranque del año, los pronósticos marcaban que la segunda parte del 2025 sería mejor que la primera. Ya hay certezas de que no será así. De cara al domingo 7 de septiembre aparecen al menos tres luces rojas.

Tasas altas

Obsesionado con controlar al dólar, el gobierno avanzó con la receta del «apretón monetario». La drástica suba de las tasas de interés pasar sacar liquidez de la plaza apena sirvió para contener al dólar y a la vez encareció el financiamiento.

El gobierno aplicó un doble torniquete: por un lado subió la tasa y por el otro estiró los encajes bancarios al 53%. Para EcoGo, «con el apretón monetario de la suba de los encajes, equivalentes hasta 8% de los depósitos, la liquidez desapareció y las tasas entre los bancos que promediaban el 30% de tasa nominal anual antes del desarme de las LEFI (las letras de corto plazo que usaban los bancos) saltaron hasta cerca del 70%».

Para los descubiertos que usan las empresas para financiarse en el día a día, la tasa se fue al 80%. El gobierno ya anticipó que mantendrá las tasas elevadas hasta las elecciones de octubre, y el ministro Luis Caputo admitió que esto tendrá un impacto «transitorio» en al actividad.

«Pese a que la gestión Milei-Caputo hizo una importante tarea acotando el stock de activos financieros en pesos de la economía, continúa la desconfianza en la moneda local. El interrogante es si se trata de un fenómeno circunstancial propio de un momento preelectoral y de los traspiés políticos del oficialismo, o si es la propia sostenibilidad estructural del programa económico la que no termina de afirmarse», plantea la consultora Qualy.

«Ante los efectos sobre las expectativas generados por las derrotas legislativas y los escándalos políticos, el gobierno concentra sus esfuerzos en contener el tipo de cambio y la inflación hasta las elecciones. En ese contexto, tasas reales muy elevadas son una herramienta central, a pesar del efecto negativo en el crédito y por lo tanto en el nivel de actividad», apunta Qualy.

Actividad

Eduardo Fracchia, profesor de Economía en IAE Business School, señala que el nivel de actividad viene teniendo forma de raíz cuadrada, con recuperación en forma de V en el segundo semestre de 2024 y amesetamiento a partir de abril hasta agosto incluido. «El PIB crecerá 5% este año promedio contra promedio, pero entre puntas para este año la tasa será mucho menor».

«Este panorama de la actividad se complica más, dada la alta volatilidad de las tasas de interés a partir de la eliminación de las Lefis. Fue una decisión cuestionable y seguramente con mala comunicación entre el sector bancario y el gobierno», comenta Fracchia.

Los datos del estudio Orlando Ferreres y Asociados (OJFyA) muestran que en julio la actividad cayó 1% contra junio, aunque crece 3,2% contra el mismo mes del año pasado.

Para EcoGo, con la economía estancada desde el pico de febrero, las expectativas y las condiciones financieras hacen pensar que en el tercer trimestre habría un nuevo deterioro, siendo cada vez más probable que 2025 finalice con un aumento del PIB por debajo del 4%.

Riesgo país

En abril Javier Milei cerró el acuerdo con el Fondo Monetario y abrió el cepo cambiario, un escenario que apuntaba a bajar el riesgo país y empezar a abrir el camino para que en 2026 Argentina volviera a los mercados internacionales de crédito.

Pero a los ojos del mercado eso no fue suficiente. Las dificultades del Banco Central para sumar reservas estancaron al riesgo país, el indicador de JP Morgan que mide la sobretasa de la deuda, en la zona de los 700 puntos. Y la semana pasada subió un escalón más, hasta los 850 puntos.

«La volatilidad en las tasas de interés, la mala posición de reservas internacionales y la incertidumbre política llevaron a que la cotización de bonos soberanos y acciones se ubiquen entre los niveles más bajos del año. Bajar el riesgo país es importante para que Argentina regrese a los mercados internacionales de crédito y refinanciar los vencimientos de deuda», sostienen desde Cohen Aliados Financieros.

Dólar en amarillo

Desde la liberación del cepo y la implementación de las bandas cambiarias, el Gobierno apostó a que el dólar fuera al piso de la banda, hoy en $ 952. Pese a que en los primeros meses la cotización tendió a los $ 1.250, en julio empezó a subir y en agosto se consolidó en torno a los $ 1.340 a nivel mayorista. Así rumbea a aproximarse más al techo, hoy en $ 1.468.

La cercanía a las elecciones potencia la dolarización y los inversores prefieren la moneda dura, antes que el carry trade que impulsan las tasas altas. Pese a la suba de los últimos días, el dólar se sigue percibiendo como barato, y la gente lo compra.

«El segundo semestre suele venir con menos oferta de dólares. Agosto agregó nuevos factores de demanda: incertidumbre por las derrotas legislativas, escándalos políticos y política económica confusa. Es de esperar un tipo de cambio con resistencias a la baja«, anticipa Qualy.

Inflación en verde

Desde Qualy marcan que luego del 1,9% en julio, la inflación de agosto rondaría el 2%. OJF espera 2,2% y EcoGo, 2,1%. Así se cortaría una racha de tres meses seguidos del IPC empezando con 1%. Y hay pocas chances de que esto se revierta de cara a octubre, como el gobierno soñaba.

«El escenario de corto plazo sigue siendo el de una inflación en baja, con un consumo reticente en los estratos de ingresos medios y bajos y la presión de las importaciones. Sin embargo, las incertidumbres cambiaria, electoral y política pueden amesetar la inflación en el entorno del 2%«, menciona Qualy.

Más noticias
Noticias Relacionadas