Argentina recibirá la semana que viene a una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para empezar a tratar la segunda revisión del acuerdo de 2025 y analizar el desempeño de la economía del país en el marco del programa acordado en abril.
Como estrategia, el equipo económico liderado por Luis Caputo centrará su reporte en el superávit fiscal y la acumulación de reservas, dos áreas en las que hicieron especial énfasis los técnicos del FMI a lo largo de todo el año pasado.
Si los números cierran, la entidad financiera podría habilitar un desembolso de U$S 1000 millones.
Hace 20 días el ministro de Economía, Luis Caputo, se ufanó de que el 2025 cerró con superávit fiscal y utilizó el dato como respaldo político y económico en la antesala de una nueva negociación con el FMI.
«Se trata de la primera vez que se alcanzan dos años consecutivos de superávit financiero base caja desde 2008, y la primera de la serie histórica que comienza en 1993″, sentenció el jefe del Palacio de Hacienda en X.
Luis Caputo y Kristalina Georgieva
El resultado primario de 1,4% del PBI permitió superar la meta de 1,3% que el Gobierno había acordado con el FMI en el programa firmado en abril.
En la primera versión del acuerdo con la entidad financiera, la administración nacional había asumido el compromiso de profundizar el ajuste hasta alcanzar un superávit primario del 2,2% del PBI en 2026, aunque la meta mutó hasta convertirse en un objetivo del 1,5%, que consta en el Presupuesto.
Mientras tanto, el otro punto crítico para el FMI con respecto a la Argentina está en veremos: se trata de las reservas del Banco Central, cuya meta de acumulación no se cumplió.
La consultora PPI informó que la Argentina quedó U$S 11.085 millones por debajo de la meta fijada, así que el equipo de Luis Caputo tendrá que empezar la reunión con un mea culpa y pidiendo un waiver al FMI.
Con todo el Banco Central adquirió en enero de 2026 casi U$S 1.157 millones, y la portavoz del FMI, Julie Kozack, aseguró que se observan «progresos continuos y esfuerzos de estabilización» en Argentina.
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Las reservas obtenidas hasta la fecha no durarán mucho en el Banco Central dado que la Argentina tiene una serie de pagos pendientes para 2026, empezando por el vencimiento de febrero, en el que el país desembolsó U$S 839 millones.
En mayo habrá que pagar unos U$S 812 millones; en agosto se saldará la deuda por U$S 840 millones; en septiembre, la de casi U$S 800 millones; apenas empiece noviembre habrá que abonar U$S 835 millones; en diciembre de 2026, si todo sale bien y no hay mayores sobresaltos, el año terminará con un pago de U$S 343 millones.
