En un análisis sobre la heterogeneidad productiva del país, el economista Bernardo Kosacoff planteó que la Argentina actual se compone de tres realidades económicas distintas que coexisten y presentan desafíos particulares para la sostenibilidad del esquema económico. Según su visión, el orden macroeconómico alcanzado constituye el comienzo, y no la culminación, de un proceso de desarrollo.
Las tres Argentinas productivas
Kosacoff identificó un primer sector moderno y altamente competitivo, que opera en la frontera tecnológica internacional y representa un activo valioso para el país. Un segundo bloque, de gran magnitud, está volcado principalmente al mercado interno y cumple un rol clave en la generación de empleo. La tercera Argentina, que ha crecido en las últimas décadas, es la de la economía informal y la exclusión.
«Existe una correlación total entre la estructura productiva y la estructura social asociada a cada una de estas tres Argentinas», explicó el economista, subrayando la complejidad de diseñar políticas que abarquen realidades tan dispares.
La macro como punto de partida
Para Kosacoff, el rumbo hacia una economía abierta es claro, pero el proceso de recuperación encontró un «punto de interrupción» a mediados del año pasado, generando dificultades notables. El principal desafío, según su análisis, radica en la secuencia y coordinación entre los ajustes macroeconómicos y las transformaciones microeconómicas necesarias para competir a nivel global.
La creación de mercados, una tarea pendiente
El especialista reconoció avances en la estabilización de precios, la consistencia fiscal y los procesos de desregulación. Sin embargo, remarcó que «el Gobierno en este momento está planteando que este es un punto de llegada, y para mi punto de vista este es un punto de partida».
Kosacoff enfatizó que ordenar las variables macroeconómicas es solo el primer paso para impulsar un cambio estructural. Una responsabilidad central de la política pública, argumentó, es la «creación de mercados» que generen condiciones adecuadas para la competencia, lo que implica trabajar en logística, financiamiento, carga tributaria y construcción institucional.
El sector interno en transición
Respecto al amplio sector orientado al mercado doméstico, Kosacoff señaló que atraviesa una «situación difícil» tras haber mostrado «una paciencia notable» durante el reordenamiento económico. Este segmento, vital para el empleo, ahora requiere «horizontes más largos» para tomar decisiones de inversión y adaptación.
El economista concluyó que, superada la etapa inicial de ordenamiento, queda por delante «una tarea enorme» y una agenda específica por construir para integrar a las distintas Argentinas en un proyecto de desarrollo sostenible.
