Una iniciativa legislativa presentada en el Congreso estadounidense busca crear un camino hacia la green card para miles de migrantes con Estatus de Protección Temporal que se desempeñan en sectores considerados esenciales.
Miles de migrantes que residen y trabajan en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) podrían acceder a una vía hacia la residencia permanente si prospera una propuesta presentada en el Congreso. El proyecto, denominado Ley de Respeto a los Trabajadores Esenciales, fue impulsado por la congresista de Florida Sheila Cherfilus-McCormick.
La iniciativa apunta específicamente a quienes se desempeñan en actividades consideradas esenciales. Su objetivo es crear un mecanismo legal para que parte de los beneficiarios del TPS puedan solicitar la green card sin depender de otras vías migratorias tradicionales, como el matrimonio o el patrocinio laboral.
«Los beneficiarios del TPS generan US$21 mil millones que impulsan la economía estadounidense, aportando US$5,2 mil millones en ingresos fiscales a nivel federal, estatal y local», señaló Cherfilus-McCormick en un comunicado oficial. La congresista destacó que, solo en Florida, más de 403 mil residentes con TPS trabajan en sectores críticos como salud, suministro de alimentos, construcción, transporte, hostelería y cuidado familiar.
«Sin embargo, muchos aún enfrentan el riesgo de deportación, independientemente de los años que hayan vivido y trabajado en el país», agregó. La lógica de la ley es que quienes ya sostienen actividades esenciales dentro del país puedan acceder a una mayor estabilidad migratoria, en lugar de depender de renovaciones temporales sujetas a cambios políticos.
La discusión legislativa se reactivó tras decisiones para finalizar el TPS a nacionales de diversos países, entre ellos Haití, Venezuela, Honduras y Nicaragua. En algunos casos, como el de Venezuela, esas finalizaciones tienen fechas previstas, lo que pone en riesgo la continuidad laboral y la permanencia legal de miles de personas.
Para la impulsora del proyecto, regularizar a este grupo resolvería no solo un problema migratorio, sino también laboral y económico, al dar continuidad a personas que ya ocupan puestos necesarios para el mercado estadounidense. Desde el gobierno federal, sin embargo, se insiste en que el TPS fue concebido como una herramienta temporal y no como un paso hacia la residencia.
Si la ley se aprobara, las solicitudes podrían comenzar a presentarse 90 días después de su entrada en vigor.
