Vilma Montoya, jubilada afiliada a la obra social, expuso en un medio local los obstáculos que enfrenta para recibir su tratamiento y el impacto en su salud y situación económica.
Vilma Montoya, una jubilada afiliada a la Obra Social de la Provincia de Tierra del Fuego (OSEF) y paciente oncológica, realizó un llamado público para exponer las dificultades que atraviesa para acceder a medicamentos y a la atención médica correspondiente. En una entrevista radial, describió su situación como crítica y solicitó respuestas tanto a la obra social como a las autoridades gubernamentales.
Montoya detalló que padece cáncer por cuarta vez y que los medicamentos que requiere le causan efectos secundarios, como mareos. Además, mencionó tener una fractura en un hombro y artrosis. «Ya se murieron cuatro pacientes por cáncer. Yo no quiero ser la quinta», expresó durante la entrevista, reflejando su preocupación.
La jubilada explicó que solo puede atenderse en un centro específico y que no cuenta con recursos económicos para costear consultas privadas, debido al monto del coseguro. Recordó que, mediante un recurso de amparo, un juez había ordenado que se le otorgara la atención y los medicamentos necesarios.
En su testimonio, Montoya también se refirió al impacto emocional de su condición de salud y la falta de contención psicológica. «Estoy re mal anímicamente, no me consiguen el psiquiatra, necesito una contención porque no es fácil llevar por cuarta vez esta enfermedad», afirmó.
Respecto a su vida diaria, sostuvo que su situación económica se ha agravado, afectando incluso su capacidad para movilizarse a las consultas médicas. Cuestionó aspectos del funcionamiento de la obra social y pidió una solución definitiva a sus problemas de acceso a la salud. «Solo espero comprensión nada más y que solucionen eso. No tengo una vida digna», concluyó.
