La provincia se abasteció de forma autónoma del Sistema Interconectado Nacional sin registrar cortes de luz, gracias a la generación de sus parques eólicos.
La provincia de Santa Cruz logró sostener durante una semana todo su sistema eléctrico únicamente con energía eólica, sin depender del Sistema Interconectado Nacional y sin registrar cortes en el servicio. La experiencia se dio en el marco de trabajos de mantenimiento planificados sobre la línea de alta tensión de 500 kV que vincula a la provincia con el resto del país.
El período comprendido entre el 21 y el 28 de marzo implicó un desafío operativo clave: garantizar el suministro en las principales localidades santacruceñas, entre ellas Río Gallegos, Caleta Olivia y El Calafate, sin recurrir a la red nacional. La respuesta estuvo en la generación local.
Los parques eólicos emplazados en Jaramillo, Pico Truncado y Cañadón Seco permitieron abastecer la demanda eléctrica a través del sistema de distribución de 132 kV, asegurando el funcionamiento normal en toda la provincia.
Desde Servicios Públicos Sociedad del Estado destacaron que el proceso se desarrolló sin inconvenientes y que la población no percibió alteraciones en el servicio. “Pudimos estar energizados gracias a los molinos eólicos, completamente desconectados del interconectado y la gente ni se enteró”, señaló su presidente, Matías Cortijo.
La intervención sobre la infraestructura eléctrica respondió a tareas planificadas con anticipación, orientadas a fortalecer el sistema de cara al invierno, cuando el consumo energético aumenta de manera considerable en la región.
Más allá del contexto puntual, el resultado dejó en evidencia la capacidad de la provincia para sostenerse con fuentes renovables en condiciones reales de demanda. En un territorio caracterizado por la intensidad y constancia del viento, la experiencia aporta un antecedente concreto sobre el potencial de la energía eólica como eje de una matriz más autónoma y sustentable.
