El gremio docente AMET advierte sobre la falta de protocolos actualizados y medidas preventivas, tras los hechos ocurridos en el establecimiento educativo.
El referente de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Juan Carrizo, actualizó la situación tras los episodios de vandalismo registrados en el colegio técnico de Ushuaia. Carrizo advirtió que el problema de fondo continúa siendo la falta de prevención y de protocolos claros en materia de seguridad escolar.
En declaraciones a radio Provincia, el dirigente relató que el lunes el gremio se presentó en el establecimiento temprano para reclamar medidas inmediatas que resguarden a la comunidad educativa. «Yo había hablado el domingo con la señora Marisa Redondo, solicitándoles que se garantice la seguridad para docentes. La idea mía era que se suspendan las actividades, por lo menos en esa primera parte del día, como para que se pudiera llegar a limpiar un poco las pintadas que había en el colegio», explicó.
Según indicó, en un primer momento las autoridades minimizaron lo ocurrido. «No le dieron mayor importancia, nos decían que esto ya pasó en Río Grande y no pasó nada», sostuvo, y remarcó que «puede ser que en el 99% de las veces no pase nada, pero yo con ese 1% no me quiero arriesgar. Hay vidas de niños y adultos en el medio».
Posteriormente, se suspendieron las actividades y se iniciaron jornadas de trabajo con docentes, estudiantes y familias. «Se está trabajando con alumnos por cursos, hablando de estas situaciones, el viernes se va a trabajar con las familias también, para poder hablar de esto y trabajar desde la casa con esta situación, que no es un chiste, es algo serio», afirmó Carrizo.
El dirigente subrayó que la principal preocupación es la falta de actualización de los protocolos y la ausencia de políticas preventivas. «Quedó demostrado que los docentes desconocen el protocolo, porque no se ha hecho un trabajo serio desde el Ministerio de Educación explicando estas situaciones», señaló. Y concluyó: «Todo lo que está armado está bien, están interviniendo, pero tarde, después de los hechos, y la idea es trabajar para que estas cosas no sucedan».
