Empresas del sector hidrocarburífero advierten sobre pasivos acumulados por años, que impactan en empleo e inversión, en medio del recambio de operadores en la provincia.
En el contexto de la transición en la operación hidrocarburífera de Tierra del Fuego, empresas proveedoras del sector manifiestan preocupación por una deuda millonaria que, según afirman, aún no registra avances concretos hacia su resolución. La situación se complejiza con la salida de YPF y la expectativa puesta en la empresa provincial Terra Ignis como posible articuladora de una solución.
El reclamo tiene raíces de larga data. De acuerdo con el abogado Francisco Giménez, representante legal de varias firmas afectadas, no se registraron novedades en las últimas semanas. «La situación es la misma. No han tenido las empresas, al menos las que yo conozco, algún tipo de comunicación», afirmó en diálogo con radio Provincia.
Según detalló, la deuda se remonta a la etapa en que la operación estaba en manos de Apache, luego transferida a YPF, y actualmente rondaría los 70 millones de dólares. «Estamos hablando de 12, 15 o 20 años de acumulación», indicó, al describir la magnitud de un pasivo que se fue incrementando con el tiempo.
El letrado explicó que los montos reclamados responden a condiciones contractuales preexistentes. «Son cálculos matemáticos. Es aplicar coeficientes sobre determinados ítems de los servicios que prestan las empresas», señaló. En ese marco, sostuvo que la falta de actualización adecuada en los contratos generó una creciente distorsión, agravada por los cambios macroeconómicos. «Los contratos fueron pensados para otra Argentina. Empezaron con un dólar a uno y terminaron con uno a 1.400. Eso ha distorsionado todos los precios relativos», agregó.
La incertidumbre se profundiza ante la falta de definiciones sobre quién asumirá estos pasivos. Aunque se abre una expectativa con el ingreso de la nueva operadora, aún no hay señales claras. «No descarto buena fe por parte de la nueva empresa de comunicarse y tratar de resolver esto antes del inicio formal de actividades», expresó Giménez.
El impacto trasciende al sector petrolero y alcanza al entramado económico provincial, ya que se trata mayormente de pymes locales. «Son empresas fueguinas, con mano de obra y proveedores fueguinos», remarcó, al advertir que más de 400 trabajadores dependen directa e indirectamente de estas actividades. Mientras continúan los contactos con el sindicato y autoridades provinciales, el reclamo apunta a que las conversaciones se traduzcan en medidas concretas.
