Padres y madres de un establecimiento educativo de la ciudad decidieron no enviar a sus hijos a clases ante la falta de respuestas a reclamos por higiene y control de plagas.
En Río Grande, familias de un jardín de infantes denunciaron la presunta presencia de ratas y excrementos dentro del establecimiento educativo. La situación generó preocupación y derivó en la decisión de no enviar a los niños a clases por temor a posibles riesgos sanitarios.
Según la denuncia difundida por el medio local info3noticias, madres y padres advirtieron que el problema habría sido comunicado días atrás sin obtener respuestas concretas por parte del Ministerio de Educación de Tierra del Fuego. Hasta el momento, no se informó una intervención oficial confirmada en el edificio.
Desde el entorno de la institución también se indicó que se habrían realizado reclamos formales solicitando tareas de desinfección y control de plagas. La falta de acciones inmediatas profundizó la preocupación de las familias, especialmente por tratarse de un espacio donde asisten niños pequeños.
El caso se inscribe en un contexto más amplio de dificultades que atraviesa el sistema educativo fueguino, marcado por problemas edilicios, interrupciones en el dictado de clases y reclamos sostenidos por parte de la comunidad educativa en distintos establecimientos de la provincia.
Especialistas en salud ambiental advierten que la presencia de roedores en espacios escolares puede implicar riesgos sanitarios, por lo que se requieren intervenciones urgentes, controles adecuados y condiciones de higiene garantizadas. Mientras tanto, las familias sostienen la decisión de no enviar a sus hijos a clases hasta que se asegure que el edificio se encuentra en condiciones seguras para su funcionamiento.
