La comunidad educativa del establecimiento «La Calesita Encantada» de Río Grande decidió interrumpir las clases por motivos de salubridad, tras detectar la presencia de ratas en las instalaciones.
El Jardín de Infantes Nº1 «La Calesita Encantada» de la ciudad de Río Grande permanece sin clases tras detectarse la presencia de roedores en sus instalaciones. Esta situación derivó en la decisión del equipo directivo de suspender las actividades por motivos de salubridad, a pesar de no contar con una autorización oficial del Ministerio de Educación.
Según informaron desde la institución, el problema fue advertido el lunes, cuando se detectó la presencia de roedores. Inmediatamente, se procedió a informar formalmente al Ministerio de Educación, generando un número de reclamo y adjuntando un video como evidencia. Durante esa jornada, no hubo intervención de autoridades ni autorización para suspender las clases. Recién el martes por la mañana se presentó personal del área de Seguridad e Higiene en el establecimiento.
Ante este escenario, el equipo de gestión optó por informar detalladamente a las familias sobre lo ocurrido. «Decidimos informar a las familias con lujo de detalles lo que había pasado, la cantidad de roedores, en qué lugar, cómo accionamos», señalaron desde la institución.
Explicaron que, aunque no existía autorización oficial para interrumpir la actividad, consideraron que las condiciones de salubridad e higiene no estaban dadas para una institución educativa donde asisten niños de 2 a 5 años. El riesgo sanitario fue uno de los principales fundamentos de la decisión, ya que muchas actividades se realizan en el piso y los niños pueden no tener el desarrollo del lenguaje suficiente para advertir sobre posibles peligros, como la presencia de excremento.
Desde la institución indicaron que se apeló al criterio de las familias, informándoles que no se había autorizado la suspensión, pero que el equipo de gestión consideraba que no estaban dadas las condiciones para el normal desarrollo de las clases.
