Tres detenidos por una agresión con arma blanca sufrieron una brutal golpiza al ser alojados en el pabellón B de la Unidad de Detención 1. Fueron trasladados a Ushuaia y sus familiares denunciaron a las autoridades penitenciarias.
Tres sujetos detenidos hace una semana en relación a una agresión con arma blanca en la margen sur fueron golpeados de manera brutal al ser ingresados al pabellón B de la Unidad de Detención 1. Se trata de Jonathan Gastón Iván Burgoa Albarracín, de 37 años, su hijo Maximiliano Burgoa y Pedro Jesús Flores, estos últimos de 18 años; quienes fueron detenidos el pasado fin de semana del 2 y 3 de mayo por una agresión con arma blanca a otro sujeto en un ajuste de cuentas por una bicicleta robada.
La semana pasada fueron indagados y se les denegó la excarcelación, tras lo cual este sábado 9 se dispuso su pase a la órbita del Servicio Penitenciario. Los familiares de los tres advirtieron que podían tener problemas de ser ingresados al pabellón B, mientras que desde el Servicio Penitenciario expresaron que todos firmaron en conformidad para ser ingresados.
Ese mismo sábado por la tarde, un grupo de reclusos ingresó a la celda donde estaban los tres sujetos para propinarles una brutal golpiza en la que las víctimas resultaron con fracturas de maxilar, tabique nasal y diversas lesiones que motivaron su traslado al hospital y posterior alojamiento en las dependencias penitenciarias de Ushuaia a fin de preservar su integridad física.
Los reos se negaron a denunciar a sus agresores, pero de igual manera se sustanció una causa por “lesiones graves” interviniendo de oficio la fiscalía y el juzgado de instrucción 3 en turno. En la jornada del lunes, familiares de los Burgoa se presentaron en sede judicial para denunciar a las autoridades penitenciarias, indicando que hubo inacción y que los ingresaron al pabellón a sabiendas del riesgo existente por problemas que tuvieron con familiares de un preso.
En ese sentido fueron recibidos por la fiscalía y la jueza de instrucción intervinientes, donde manifestaron que la propia jueza desconocía del traslado de sus detenidos a la ciudad de Ushuaia, toda vez que antes del jueves debe resolverles la situación procesal, a la par de esta nueva causa. La Justicia ya pidió los videos de las cámaras de seguridad de la unidad para determinar a los autores de la agresión, mientras ya se adoptaron medidas investigativas para determinar además la intervención de las autoridades carcelarias. Los tres internos se encuentran fuera de peligro, alojados en Ushuaia.
