La Cámara de Comercio de Ushuaia reporta una situación crítica para las pymes, con más de 75 cuentas embargadas, aumento del endeudamiento y un cambio en los hábitos de consumo.
La caída del consumo, la baja de rentabilidad y el aumento del endeudamiento encendieron nuevas alarmas en el sector comercial de Ushuaia. Claudia Fernández, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Ushuaia y vicepresidenta nacional de CAME, describió un escenario «muy complicado» para las pequeñas y medianas empresas y aseguró que la mayoría de los rubros atraviesa una situación crítica.
En declaraciones radiales, Fernández señaló que el único sector que mostró crecimiento tras 19 meses consecutivos de caída en ventas fue farmacias, mientras que el resto de las actividades continúa en retroceso. «Todo en rojo, bazar y decoración un 14,3%, perfumería un 7,2%, ferretería un 4,2%, construcción, todo en caída», detalló.
La dirigente explicó además que cambió la forma de consumir en la ciudad. «Hay una marcada migración a segundas marcas y una reducción del volumen físico del ticket», afirmó. Según sostuvo, hoy predomina «el abastecimiento diario», debido a que «no hay volumen para comprar mercadería».
Fernández también advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento familiar y el uso de tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos. «Tierra del Fuego es la provincia más endeudada en tarjetas del país», remarcó.
La situación financiera de muchos comerciantes se agravó además por los embargos y las deudas impositivas. «La semana pasada hubo más de 75 cuentas embargadas por ARCA en la ciudad», aseguró. En ese contexto, explicó que numerosos comerciantes se ven obligados a priorizar pagos esenciales. «Pago sueldos, que es para que coma mi gente, o pago mis contribuciones», describió.
Fernández relató además situaciones que calificó como inéditas para Ushuaia. «Nos decía un comerciante de San Martín que hacía tres días que no abría caja», expresó. «Realmente es preocupante», agregó.
Sobre el vínculo con el Gobierno nacional, la referente empresarial indicó que desde CAME mantienen reuniones permanentes con funcionarios, aunque cuestionó la falta de respuestas concretas para el sector pyme. «Cuando hablamos con el Gobierno y nos dicen ‘macroeconómicamente estamos fantásticos’, vos les decís ‘les felicito, ahora microeconómicamente estamos muertos, ayúdennos'», sostuvo. Y concluyó con una definición que, según afirmó, resume el sentimiento del sector: «Nos escuchan, pero no entienden».
