Los gremios ATSA y SUTEF rechazaron las propuestas del Gobierno provincial y ratificaron la continuidad del conflicto por la pérdida de poder adquisitivo y la falta de recursos en hospitales y escuelas.
La negociación salarial entre el Gobierno provincial y los gremios de la salud y la educación volvió a quedar sin acuerdo, profundizando el escenario de conflicto en Tierra del Fuego. Tanto ATSA como SUTEF consideraron insuficientes las ofertas presentadas en las mesas paritarias y mantendrán las medidas de fuerza mientras esperan una nueva convocatoria oficial.
En el sector sanitario, el sindicato que nuclea a trabajadores hospitalarios cuestionó que la propuesta no contemple una recomposición por los meses transcurridos desde comienzos de año y sostuvo que los porcentajes ofrecidos para mayo y junio resultan insuficientes frente al deterioro del salario. Desde la organización señalaron que el impacto real de los incrementos es mínimo en las categorías más bajas y remarcaron que los ingresos continúan perdiendo frente a la inflación.
Además del reclamo salarial, el gremio advirtió por el agravamiento de la situación en los hospitales públicos, particularmente por la falta de insumos y recursos básicos para garantizar la atención. Indicaron que la escasez obliga a priorizar materiales para emergencias y alertaron sobre posibles derivaciones al sistema privado ante la imposibilidad de responder con normalidad. También denunciaron recortes vinculados a alimentación, condiciones laborales y cobertura para el personal.
En paralelo, el sindicato docente también rechazó la propuesta presentada por el Ejecutivo, al considerar que los porcentajes ofrecidos están por debajo del incremento del costo de vida y no permiten recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos meses. El planteo oficial incluyó subas escalonadas para mayo y julio, aunque desde el sector educativo sostuvieron que la oferta no responde a las necesidades salariales de la docencia fueguina.
La organización sindical resolvió avanzar con medidas de fuerza y un paro provincial, aunque la definición final quedará sujeta al análisis que realicen las instituciones educativas durante las próximas jornadas. Mientras tanto, continuarán las asambleas, desobligaciones y reuniones internas en toda la provincia.
El conflicto salarial atraviesa así a dos de los sectores más sensibles de la administración pública provincial y, si bien mantiene abiertas las negociaciones, no aparecen señales concretas de acercamiento entre las partes.
