El apoderado general de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), Alberto Garófalo, advirtió sobre la situación crítica del sector textil en Tierra del Fuego, afectado por caída de la demanda, apertura de importaciones y problemas en el régimen de promoción.
El apoderado general de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), Alberto Garófalo, aseguró que la industria textil en Tierra del Fuego atraviesa uno de sus momentos más delicados. En declaraciones a FM Centro, sostuvo que actualmente “de las empresas que quedan funcionando, hay algunas a las que les fue aprobada la extensión en el año 2023, y hay dos que la siguen peleando a través de cautelares”. Indicó que “en el mejor de los escenarios, si todo esto pudiera solucionarse, podríamos recuperar para que al menos fueran 8 las que siguieran en producción”.
Garófalo remarcó que “hoy la realidad es que eso no se está dando” y explicó que “hay algunas empresas que entran en estado de hibernación, porque es imposible producir de esta forma”. Además de los problemas vinculados al régimen de promoción, señaló que “tenemos una caída en la demanda” y “ciertos reclamos del organismo recaudador le generan contingencias a las empresas”.
El dirigente sostuvo que el escenario actual afecta a toda la industria fueguina y advirtió que las políticas económicas nacionales impactan directamente sobre el sector. “No es necesario tomar ninguna medida específica para Tierra del Fuego para que esto lo sufra, es simplemente medidas económicas a nivel nacional que nos dejan fuera del mapa”, afirmó. También reconoció que los productos importados llegan “de buena calidad y a buen precio”.
Sobre las consecuencias laborales, consideró que “los puestos de trabajo que se pierden en Tierra del Fuego no se recuperan por las inversiones” y explicó que “la mano de obra ocupada no es intercambiable ni por especificación de la tarea realizada ni geográficamente”. En el caso textil, añadió que “tenemos trabajadores con más de 30 años de antigüedad frente a un telar” y que “es muy difícil de convertir”.
Finalmente, Garófalo cuestionó la relación mantenida con las anteriores autoridades nacionales. “La industria textil viene golpeada desde el año 2021, que fue cuando la excluyeron de la primera extensión”, recordó. Además, sostuvo que el esquema posterior “fue a través de un decreto muy engorroso, muy difícil de interpretar, y que nunca fue reglamentado como correspondía”.
