Agosto fue otro mes de grandes tensiones en el mercado de cambios. La preocupación de los inversores y ahorristas escaló fuertemente al observar la aceleración del precio del dólar. Pero, por las caídas posteriores, el acumulado del mes fue bajista para el tipo de cambio, por lo que el carry trade volvió a imponerse como una alternativa ganadora. A partir de ahora, el riesgo será mayor y todo dependerá de las elecciones.
El mayor retroceso del tipo de cambio se dio en el mercado oficial. La cotización oficial mayorista cayó 2,3% en agosto, hasta ubicarse en $1.342. De esta manera, se alejó de la barrera psicológica de los $1.400 a los que se había acercado al cierre del mes anterior y de la parte superior de la banda de flotación.
Al mismo tiempo, las tasas de interés en moneda local registraron fuertes presiones al alza, impulsadas por la falta de pesos en el mercado financiero debido a una política monetaria más restrictiva por parte del Banco Central. Más allá de los picos que anotaron las tasas de las cauciones, las Lecap (uno de los más utilizados para el carry trade) operaron con rendimientos en torno al 4% mensual en las de vencimientos cortos.
Nuevamente, este escenario terminó siendo favorable para el carry trade, maniobra en la que los inversores o ahorristas venden divisas para suscribirse a instrumentos financieros en pesos, con la expectativa de que el tipo de cambio avanzará menos que las tasas de interés (o, mejor aún, caerá) y en determinado momento, con la ganancia, recomprar más dólares.
Carry trade en agosto: buenas ganancias y alto riesgo
Si bien el carry trade no debe medirse con base en un mes calendario, sino a momentos en los que las variables (tasas y tipo de cambio) sugieren puntos de entrada y salida, podría decirse que en agosto dejó una ganancia de alrededor de 6,5% en dólares. Por ejemplo, si una persona que al inicio de agosto vendió u$s1.000 en la plaza oficial para suscribirse a una Lecap y al cierre del mes vendió el instrumento para recomprar divisas, quedó con unos u$s1.065.
Una ganancia de 6,5% en dólares en solo un mes es abultada: se trata de un rendimiento muy superior al 4,2% que ofrecen los bonos del Tesoro de Estados Unidos durante un año. Obviamente, la gran diferencia se encuentra en el riesgo: mientras prestarle dinero al país del norte es una inversión muy conservadora, la operación de carry trade contiene riesgos, con probabilidades relativamente altas de resultar perdedora (sobre todo, en períodos cortos, como un mes).
El carry trade es una estrategia que puede resultar cada vez más riesgosa en momentos de tensiones en el mercado financiero, como el actual, debido al proceso electoral. A principios de septiembre se realizarán las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires y el resultado será utilizado para intentar anticipar lo que ocurrirá en las elecciones nacionales que se realizarán a finales de octubre.
En caso de que los resultados de los comicios del 7 de septiembre dejen perspectivas negativas (derrota del oficialismo) para las elecciones del 26 de octubre, es probable que las tensiones en el mercado cambiario vuelvan a escalar y una eventual aceleración del tipo de cambio podría borrar rápidamente las ganancias de los instrumentos en pesos.
Cómo impactará el resultado de las elecciones en el precio del dólar
«Estamos ante un evento electoral binario, en el que cualquier resultado por fuera de lo que espera el mercado (una elección reñida, pero favorable para La Libertad Avanza) podría constituir un golpe al rumbo que tomó el país en diciembre de 2023. Ante la incertidumbre, los inversores actúan con cautela y dolarizan parte de sus carteras para cubrirse frente a cualquier shock inesperado que pueda surgir», afirma Segundo Derdoy, analista de research de Inviu.
En diálogo con iProfesional, Derdoy resalta que, de todas maneras, el equipo al que pertenece le asigna una mayor probabilidad a un resultado ajustado entre las dos primeras fuerzas electorales, lo que le permitiría al oficialismo ganar representatividad en el Congreso, lo cual sería muy importante para avanzar con proyectos del presidente Javier Milei que necesitan aprobación legislativa.
El resultado ajustado que prevé aplica tanto para las elecciones bonaerenses como para las nacionales, con una posible ventaja del oficialismo en los últimos comicios, aunque no con una distancia muy grande (mayor a 10 puntos). En este escenario, de cumplirse, estima que la volatilidad cambiaria debería acotarse y posiblemente reducirse la presión sobre el tipo de cambio.
Por su parte, el analista Gastón Lentini destaca ante este medio que los inversores parecen no creer que el esquema de bandas de flotación se mantendrá después de las elecciones de octubre, teniendo en cuenta que los contratos en el mercado de futuros de dólar con posiciones desde noviembre en adelante se negocian por encima del techo establecido por el BCRA para el tipo de cambio oficial.
Sin embargo, Lentini estima que el Gobierno hará todo lo posible por mantener la cotización del dólar relativamente estable durante las próximas semanas, en el marco del proceso electoral. No descarta que en momentos de tensión el tipo de cambio suba hasta acercarse al techo de la banda de flotación, pero afirma que el equipo económico tiene muchas herramientas para controlarlo.