El Tribunal de Juicio condenó a ocho años de prisión efectiva a un joven de 24 años por abuso sexual agravado con acceso carnal y por el vínculo, en perjuicio de su hermana menor. Pese a la retractación de la víctima, la fiscalía sostuvo la acusación y advirtió un fuerte condicionamiento familiar.
El Tribunal de Juicio condenó a ocho años de prisión efectiva a un joven de 24 años, identificado como Gómez, por abuso sexual agravado con acceso carnal y por el vínculo, en perjuicio de su hermana menor. La sentencia se sustentó en dos hechos que pudieron ser imputados formalmente. No obstante, durante la investigación surgieron otros episodios reiterados que no fueron incluidos en la acusación, en su mayoría porque habrían ocurrido cuando el imputado era menor de edad.
Uno de los ejes del juicio fue la retractación de la víctima, quien modificó su testimonio durante el proceso. A pesar de ello, el fiscal Martín Bramati sostuvo la acusación y consideró acreditados los hechos en base al resto de las pruebas. Según explicó, la retractación estuvo acompañada de “excusaciones inverosímiles”, entre ellas la versión de que un hombre encapuchado la habría amenazado para incriminar a su hermano. Para la fiscalía, estos dichos reflejan un contexto de presión sobre la denunciante.
En esa línea, Bramati también marcó como indicio el comportamiento del entorno familiar. Nueve integrantes sostuvieron sin fisuras la inocencia del imputado, sin admitir dudas frente a la denuncia, lo que fue interpretado como un posible pacto de silencio intrafamiliar.
Los jueces, por su parte, incluyeron en la sentencia una recomendación expresa a la familia para evitar la revictimización de la joven, quien actualmente continúa residiendo en el mismo entorno donde se produjeron los hechos. Durante el juicio se advirtió un fuerte condicionamiento que habría influido en el cambio de testimonio de la víctima. El Tribunal de Juicio dará a conocer los fundamentos completos de la sentencia el próximo 7 de mayo.
