El ex juez electoral Isidoro Aramburu analizó el conflicto institucional entre la Legislatura y el Ejecutivo de Tierra del Fuego, tras la derogación de la ley de reforma constitucional.
Isidoro Aramburu, ex juez electoral de Tierra del Fuego, afirmó que la controversia en torno a la reforma constitucional se encuentra en una etapa previa al proceso constituyente. Tras la derogación votada por la Legislatura, sostuvo que “hoy no hay ley” que respalde el avance impulsado por el Ejecutivo.
“Estamos frente al característico choque de poderes en el sistema republicano”, declaró Aramburu en FM Centro, al describir el escenario entre la Legislatura y el Poder Ejecutivo. En ese marco, indicó que “lo que produce rompe el equilibrio democrático y republicano, entonces frente al conflicto institucional debe resolver la cabeza del poder judicial”. Recordó que “el Superior Tribunal de Justicia es el último intérprete de la Constitución de la Provincia”.
Además, consideró razonable una articulación institucional entre la Justicia Electoral y el Superior Tribunal. “Sería sano que la jueza electoral entre en diálogo con el Superior Tribunal, quien sería natural que intervenga pues se trata de un conflicto institucional y de poderes”, expresó.
Aramburu insistió en que el proceso constituyente aún no está en marcha. “La sanción de la ley de necesidad de reforma es un paso preconstituyente siempre, no es constituyente”, explicó, y agregó: “Estamos en la etapa preconstituyente”.
Respecto de la decisión legislativa, defendió la potestad constitucional de la Cámara para avanzar con la derogación. “El artículo 109 le da posibilidad a la Legislatura frente a un veto de insistir”, señaló. Remarcó que “en la jerarquía del ordenamiento argentino y de la provincia están las leyes y luego los decretos”. Afirmó que “la Legislatura actuó acorde a la Constitución”, destacando que fue una definición respaldada por una mayoría amplia. “Estamos hablando de prácticamente el 75% de la Legislatura, más de los dos tercios, que entendió que no es momento para una reforma constitucional”, expresó.
Sobre la situación actual, Aramburu fue categórico: “Yo entiendo que no podría haber un cronograma, porque hoy no hay ley, se derogó”. Concluyó: “Los tiempos legales e institucionales los marca la Constitución”.
