En el fútbol, hay noches que definen carreras, y la de este miércoles en el nuevo estadio del Tottenham será inolvidable para Juan Musso.
El arquero argentino, que llegó al Atleti con el desafío de competir en la élite, demostró ante los ojos de Europa por qué el Cholo Simeone confió en él para custodiar el arco rojiblanco.
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A pesar de que Julián Álvarez se llevó todos los flashes de la tarde, Musso se convirtió en un muro en el fondo ante unos Spurs que apretaron hasta el último suspiro.
Sacó dos pelotas de gol con destino de red que hubieran cambiado el rumbo de la serie: la primera fue ante Mathys Tel, donde el argentino se le hizo gigante al francés, achicó espacios y, con su izquierda, terminó evitando que los londinenses achicaran la diferencia.
La otra, la más impactante, se dio en el segundo tiempo, en un momento clave para el Tottenham: Pedro Porro sacó un derechazo esquinado, pero Musso apareció con una gran atajada.
El argentino se estiró con alma y cuerpo y sacó una mano derecha impresionante para mandar la pelota al tiro de esquina.
Sus atajadas no se limitaron a estas dos intervenciones, sino que también fue clave ante el constante bombardeo de centros de los Spurs, ordenando a la defensa y manejando los tiempos.
Con el Atlético ya en los cuartos de final de la Champions League, el desafío para Musso crece: buscará ganarse un lugar en la próxima Copa del Mundo luego de ser convocado por Scaloni para los amistosos ante Guatemala y, posteriormente, enfrentará al Barcelona por los cuartos de la Orejona.
FMZ
