jueves, 2 abril, 2026
InicioEspectáculosPicarón: el secreto gastronómico de Chacarita que perdura

Picarón: el secreto gastronómico de Chacarita que perdura

En un barrio conocido por su dinámica gastronómica, Picarón ha logrado lo que pocos establecimientos consiguen: establecerse como un clásico contemporáneo. A diferencia de las aperturas fugaces, este local ha construido su reputación sobre la coherencia y la confianza, principios que su chef y dueño, Maximiliano Rossi, considera fundamentales.

La fórmula del equilibrio

Rossi atribuye la permanencia de Picarón a una cuidadosa fórmula: un 40% de su carta está compuesto por platos clásicos que los comensales exigen visita tras visita, mientras que el 60% restante se renueva según la temporada. «El gran desafío es que ese plato que pediste esté exactamente como lo recordás», explica el chef, destacando la dificultad de estandarizar recetas en un oficio tan vivo como la cocina, donde los equipos y los productos cambian.

Los pilares del menú

Entre los íconos que definen al restaurante se encuentran el Tonnato Maiale, una reinterpretación con cerdo ahumado; una arañita con influencias coreanas, y los buñuelos de boniato que le dan nombre al lugar. Estos platos conviven con creaciones de temporada, donde los vegetales y la pesca tienen un rol protagónico, reflejando la impronta personal de Rossi.

Filosofía y ejecución

El logo del oso en bicicleta simboliza la búsqueda constante de equilibrio entre lo simple y lo complejo. Esta filosofía se traslada a una propuesta cosmopolita que bebe de influencias peruanas, mexicanas, italianas y coreanas, entre otras, invitando a los comensales a compartir y mezclar sabores.

Ubicado a pasos de Dorrego y Corrientes, lejos del bullicio de los polos más masivos, Picarón ofrece un ambiente relajado con la cocina integrada al salón. Con un servicio tanto de mediodía como de noche, el restaurante mantiene una dinámica activa. Casi todo, desde los panes hasta los helados y sorbetes, se elabora de manera artesanal en el lugar.

Reconocimiento y propuesta

La consistencia y calidad de su propuesta le valieron la recomendación de la Guía Michelin en sus ediciones 2024 y 2025. Con precios que parten de los $18.000 para la mayoría de los platos, Picarón se posiciona como un espacio donde la experimentación y el producto local se dan la mano, demostrando que en la gastronomía porteña, la autenticidad y el trabajo constante sí tienen su recompensa.

Más noticias
Noticias Relacionadas