La firma, proveedora de marcas internacionales, busca reorganizarse ante la caída de ventas y la competencia de importaciones.
La empresa textil Fantome Group ingresó en concurso preventivo con el objetivo de reestructurar su deuda y mantener su operatividad. La compañía, que fabrica para marcas como Kevingston, Reebok y Kappa, atribuye la medida a una significativa disminución en las ventas y a una fuerte competencia por parte de las importaciones.
En su presentación judicial, la firma sostuvo que el concurso preventivo constituye la vía para preservar la actividad y garantizar una reorganización ordenada. La apertura del proceso se concretó a principios de marzo, en un contexto financiero complejo. Según registros oficiales del Banco Central, la empresa tuvo 33 cheques rechazados por falta de fondos para cancelar un monto total de $44.978.000.
Fantome Group, que opera desde 2018 en el barrio de Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires, llegó a emplear hasta 120 trabajadores en su momento de mayor actividad, dedicándose al diseño y distribución de indumentaria para marcas líderes.
