El legislador provincial Pablo Villegas (MPF) consideró que el proceso de reforma es innecesario y desaconsejable en el actual contexto socioeconómico de la provincia, destacando conflictos laborales y limitaciones presupuestarias.
El legislador provincial Pablo Villegas, del Movimiento Popular Fueguino (MPF), reiteró su rechazo a la reforma constitucional en Tierra del Fuego, fundamentando su postura en el contexto económico y social que atraviesa la provincia. En diálogo con radio Provincia, afirmó: «Uno trata de ratificar e insistir en una posición, que lo vengo diciendo ya desde hace años: no es necesaria la reforma y mucho menos oportuna, en función del escenario que tenemos».
Villegas describió un cuadro crítico, enumerando diversos conflictos: «Hoy los docentes están de paro reclamando por la apertura paritaria, por el reclamo de mejores salarios, tenemos la obra social quebrada, que no puede garantizar prestaciones médicas básicas, medicamentos». A ello sumó que «por primera vez en la historia institucional de la Tierra del Fuego, no solamente el puerto intervenido, sino policías retirados desde hace meses ya no pueden cobrar a totalidad sus haberes jubilatorios».
El legislador agregó que «tenemos a profesionales de la administración pública también con medidas de fuerza por reclamos salariales» y que «hay mucha gente en su carácter de empleado que perciben salarios por debajo de la línea de la pobreza». En ese marco, cuestionó la posibilidad de que el gobernador convoque a una elección de constituyentes provinciales, calificándolo como una «falta de respeto» frente a la situación actual.
Respecto al costo del proceso, Villegas remarcó: «El gasto que va a representar ese proceso electoral, el funcionamiento de la Convención en sí, la provincia no está en condiciones, sería una falta de respeto extraer recursos que no tenemos para ese gasto de la política innecesario e inoportuno».
Como alternativa institucional, señaló la posibilidad de sancionar un proyecto de ley presentado por el legislador Lechman, que pide la derogación de la ley que habilitó el proceso de reforma, afirmando: «Yo soy un soldado en esa causa».
Finalmente, Pablo Villegas insistió en su posición de fondo: «No es necesaria la reforma de la Constitución, que más que reformarla hay que intentar cumplirla de la mejor manera», reiterando que el contexto actual la vuelve «absolutamente inoportuna».
